Vacaciones en familia: consejos para un buen viaje

Llegan las esperadas vacaciones de verano y con ellas el “éxodo”: los millones y millones de desplazamientos por carretera, con niños, con animales de compañía y con el coche cargado hasta arriba. Sigue nuestros consejos y ten un feliz viaje.

LO QUE DEBES SABER…
Antes de salir: revisa el coche para evitar problemas o averías indeseadas.
Lo que tienes que llevar: carga correctamente el coche y lleva siempre la documentación.
Niños: es obligatorio que vayan con los sistemas de retención infantil homologados y adecuados a su talla y peso.

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La mayoría de desplazamientos en las vacaciones se hacen en coche, ya sean viajes a segundas residencias que impliquen una distancia media o a destinos que implican un poco más de distancia. Sea cual sea tu destino, llevar el coche en buen estado o no, puede ser la diferencia entre unas buenas vacaciones muy esperadas o el desastre absoluto.

Tampoco olvides informarte sobre el estado de las carreteras y las condiciones meteorológicas de tu destino. Come ligero y descansa bien antes de salir pero no olvides parar para descansar durante el viaje, cada dos horas como mínimo. Así estirarás las piernas y al mejorar la circulación, disminuyes el riesgo de fatiga.

Partes fundamentales a revisar del coche

– Motor: Es fundamental que las bujías y la correa de distribución estén en buen estado. Si el viaje es de unos mil kilómetros es recomendable cambiar el aceite (y el filtro), para evitar daños en el motor.

– Neumáticos: Se ha de comprobar que el dibujo está bien definido y la hendidura no sea inferior a los 1,6 mm. Significará que las ruedas están en buen estado. Además, tienes que vigilar que tengan la presión adecuada a la carga que lleves según la indicada por el fabricante.

– Frenos: Comprueba el estado de los discos, el líquido y las pastillas. Si has detectado que al frenar suena un ruido metálico, es que están desgastados y tendrás que cambiarlos.

– Amortiguadores: Para evitar sustos como que el coche cargado se te vaya en las curvas, debes comprobar que los amortiguadores tengan la flexibilidad necesaria.

– Luces: Revisa las luces y no lleves ninguna fundida. Lleva un juego de lámparas de repuesto por si lo necesitas.

– Niveles: Revisar si la carga de la batería, el nivel de agua y de aceite (en frío) son correctos. Comprobar el nivel de otros líquidos como el anticongelante o el limpiaparabrisas.

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Todo organizado y los animales en su sitio

Prepara la carga del coche para que no afecte a la estabilidad ni a la seguridad de los ocupantes. Para ello, deberán ir las maletas más grandes y duras debajo (más cerca del centro de gravedad) y las blandas y más pequeñas encima.

No lleves nada suelto por el habitáculo: un objeto suelto en una colisión será como un proyectil. Si llevas animales, han de ir en la parte de atrás del coche, y con un trasportín si son pequeños o de tamaño medio. Si son grandes, deben ir con un cinturón de seguridad especial homologado y debidamente separados del conductor, para no representar una distracción (y por su seguridad en caso de accidente).

No te dejes nada en casa

Siempre que vayas a hacer un viaje debes llevar dinero en efectivo, un teléfono móvil con la batería cargada, la documentación del coche (no olvides llevar la ITV y el seguro en regla) y tu permiso de conducir, un chaleco reflectante y por si acaso tuvieras una emergencia, no está de más una manta, una linterna y un mapa.

Con niños, extrema precauciones

Lo fundamental para viajar con niños es que lleven un sistema de retención infantil homologado correctamente colocado y adecuado a su estatura y peso. Desde un punto de vista legal, los niños pueden ir en el asiento del copiloto siempre que se utilicen sistemas de retención infantil adaptados a su tamaño y a su peso. A partir de los 135 cm de altura (aunque sean menores de 12 años), pueden viajar delante y utilizar los propios cinturones de seguridad para adultos con que deben estar dotados los asientos delanteros.

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Si viajas con un bebé ten en cuenta que los menores de 18 meses viajan más seguros en el asiento del copiloto y mirando hacia atrás, siempre que el airbag de copiloto esté desactivado. Si no es posible, es mejor que vayan atrás. El asiento más seguro es el trasero central, ya que en caso de accidente es el que queda más protegido.

Una silla mal instalada o un arnés mal ajustado no sirven de nada. El cinturón o arnés no debe ir nunca por encima del cuello y la banda debe ajustarse lo máximo posible a la cadera.

fuente: Irene Mendoza