Sentirse bien para conducir mejor

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Conducir es una acción compleja que nos exige mucho más de lo que parece. Involucra al conductor psicológica y físicamente. Por ello, el logro de un desempeño correcto depende, no sólo de las habilidades adquiridas por el conductor para dominar su vehículo en todo tiempo y circunstancia, y del adecuado estado físico para poder percibir adecuadamente las situaciones del camino, sino que también depende de la experiencia, de la clara conciencia de los riesgos de moverse en el sistema del tránsito, y de la madurez y equilibrio emocionales, que harán posible el desarrollo de actitudes y comportamientos seguros.

¡Despertate! Para dormir está la cama.

Viajá tranquilo y descansado, teniendo en cuenta estos consejos:

✔ Dormí al menos 8 horas antes de salir a la ruta.
✔ No tomes alcohol antes de conducir.
✔ Evitá viajar de noche.
✔ Pará a estirar las piernas cada 2 horas.
✔ Usá calzado cómodo y ropa fresca.
✔ No pierdas la paciencia si la ruta está congestionada.
✔ Usá siempre el cinturón de seguridad.

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Medicamentos y drogas ilegales

Muchos medicamentos recetados y las drogas ilegales pueden afectar fuertemente la capacidad de conducir. Por ello la ley nacional, en su artículo 48, prohibe conducir “habiendo ingerido estupefacientes o medicamentos que disminuyan la aptitud para conducir”.

Por esto, es importante consultar al médico cuando un nuevo medicamento es recetado y también es muy útil leer los prospectos de los medicamentos para conocer los posibles efectos negativos sobre la capacidad de conducir. Por ejemplo, muchos fármacos para el tratamiento de resfríos, alergias, cólicos, ansiedad, depresión y tensión nerviosa, vasodilatadores, analgésicos para el dolor, etc. pueden producir sueño, trastornos visuales u otros síntomas que afectarán su manera de conducir.

Fuente: “Manual para la Conducción Segura” de la Lic. Isoba.

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